En nuestro campo energético están grabados todos nuestros "asuntos pendientes" de nuestro ser multidimensional. Cada cuerpo de nuestros treinta y tres cuerpos que forman el Adán Kadmón, guarda parte de esa memoria y algo por resolver. Lo más fuerte está grabado en nuestros siete chacras básicos relacionados con el elemento Tierra. Son los siete sellos del Apocalipsis que ya están abiertos. Eso provoca despertares espirituales a quienes logran pasar la tormenta personal tanto como que saca a la luz la memoria de los ciclos kármicos que esos chacras tienen.
Decimos que la Tierra asciende.
Pues nuestra "tierra humana" también debe ascender.
El tiempo lineal cada vez se alinea más con el tiempo real galáctico y eso es lo que nos da una sensación de aceleración cada vez mayor o bien, sin existir motivo, el día y las horas se alargan inexplicablemente. Es la alineación que vaticinaron los mayas.
Es como si el tiempo enloqueciera generando horas eternas o días que duran minutos. Eso es porque están coexistiendo ambas frecuencias y de acuerdo en cuál nuestros cuerpos-tierra se alineen, es nuestra percepción de ese tiempo. Quien no se alinea con ninguna de los dos es como si se estuviera con un pie en el cielo y el otro en la Tierra. Esta es una de las tantas razones que provocan un gran nerviosismo e inestabilidad. Recuerden lo que dije en la profecía del 2008 en diciembre pasado y que también pueden escuchar en el programa radial grabado de esta semana sobre el ojo de la tormenta: deben lograr mantenerse en su centro. Quien está con un pie en un lado y en otro, sufrirá las consecuencias.
Ahora bien, abiertos los siete chacras de la frecuencia tierra, ello acelera que emerja de ellos lo no resuelto para ascender. Si no se asciende a través de un intenso trabajo espiritual, se asciende por muerte tal como lo dice el rayo blanco de la Ascensión, clásica Metafísica de Conny Mendez y de ciencias más antiguas aún. Ascensión y muerte son sinónimos.
Tal como ocurre con muchos hechos del mundo físico, las palabras construyen realidades que pocas veces son percibidas desde 3D y sólo nos limitamos a hablar como si lo que dijéramos fuera vano.
La Tierra está de parto, nuestra tierra humana también. Todo lo que está pasando en el mundo y en los procesos personales es parte de ello.
Que el Espiritu nos guíe Siempre
Un abrazo de luz
Brinda Mair